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Solo eres ciclista de buen tiempo….

Ciclista de buen tiempo - EnBici

Vamos a destapar la caja de los truenos… No solo existen ciclistas de enero a diciembre, hay otros que no usan la bicicleta doce meses del año. Ya, ya sabemos que alguno se hace cruces. Pero este deporte no tiene reglas fijas señores. Y ninguno puede ir repartiendo por ahí carnets de buen ciclista. Particularmente si tenemos que elegir preferimos correr con buen tiempo. Hay algunos compañeros que tienen claro que solo con buen tiempo se montan en su bicicleta. Bueno se pierden el barro y otras maravillas de correr con mal tiempo. Incluso estos compañeros de solo los meses buenos deben seguir unas pautas al salir, uno no se puede montar en la bicicleta a lo loco. Vamos a daros alguna pista.

Ciclista de primavera

Es cierto que el buen tiempo no es lo mismo en Córdoba, que en Madrid, o que en Langreo. Ya ni que decir tiene que si hablamos de Mallorca o Huesca, tampoco nos pondríamos de acuerdo en qué es el buen tiempo. Tenemos un país tan diverso que la primavera no es lo mismo para unos que para otros. Así tenemos aguerridos ciclistas que pedalean la mayor parte del año bajo el agua. Y otros que el buen tiempo implica que les llueva una miaja. Y luego compartimos espacio con compañeros que en la misma ubicación no entienden de nuestra misma forma lo que es el buen tiempo. A esos es a los que hoy dirigimos unos pequeños consejos…

Dime con quién andas….

Sale el sol y la primavera enseña la patita, nos lanzamos a coger la bicicleta. Nuestro primer impulso quedar con Paco… Pero vamos a ver que Paco lleva con la bicicleta desde el día uno de enero. Mi condición física va a poder estar a la altura de la suya. Entre nosotros va a ser que no, vas a salir con gente que está por encima tuya en cuanto a entrenamientos. Lo normal es que te lleven con el gancho y que esas salidas no te sirvan para mejorar. En serio si pretendes coger el punto y mejorar en estos próximos meses no te ciegues con las compañías.

Por supuesto al principio sobre todo se consecuente y usa el cambio que está para algo ¿no? Cuando estamos empezando de nuevo jugar con los platos y coronas nos ayuda a llevar cadencias elevadas. Se inteligente y juega con ello para ir afinando tu forma.

Dónde y cuánto vas a correr…

Si empezamos a coger la bicicleta en primavera elige bien los recorridos en los que disfrutar de la bici. Y ese es el objetivo sobre todo al principio, disfrutar. Recorridos que sean lo más llanos posibles, par que nuestras pulsaciones no se disparen. Ve acumulando kilómetros y ya habrá tiempo de cambiar a recorridos más exigentes. Y por supuesto controla los kilómetros que te metes para el cuerpo. Empieza siempre de menos a más, para que le organismo asimile los esfuerzos. Pasarse de kilómetros te hará descansar mal y eso en primavera es todo un problema.

A qué velocidad empiezo a salir…

Ufff, malo si empiezas a pensar en velocidades medias mal empiezas. En serio da más importancia a la media de pulsaciones. Es mejor empezar contemporizando que darlo todo desde el principio. El uso del pulsómetro es fundamental para que estés al tanto, pero si no dispones de él o se te olvida en casa, si el ritmo te permite mantener una conversación es el óptimo para empezar. Si comienzan los jadeos es que te has venido arriba…

Nuestro cuerpo es sabio, sí

Parece algo que no deberíamos ni recordar. Pero tenemos que hacerlo porque muchas veces hacemos oídos sordos a lo que nos dice nuestro cuerpo. Así que muy atentos a sus señales, empezar de nuevo con la bicicleta nos dejará más cansados de lo habitual. Debemos saber distinguir si es el cansancio lógico o si es algo más. Descansar forma parte sin duda del entrenamiento activo no lo olvides.

Nuestro cuerpo merece ser tratado como se merece, y debemos empezar con la alimentación. Al empezar en primavera es posible que si no hemos hecho otro deporte en los meses malos, estemos con algo de sobrepeso. Lo mejor es combinar el ejercicio y una dieta equilibrada, pero nada de dejar de comer. Al contrario come con cabeza, desayuna y haz varias comidas al día. Durante los entrenamientos también debemos comer. Piezas de fruta, barritas energéticas, son aliados perfectos en las salidas en ruta.

Y no olvides estirar después de las sesiones de entrenamiento. No hay nada mejor que ducharse y hacer una sesión de estiramientos. Nos ayudará a recuperar mejor y podremos evitar las temidas lesiones musculares. Sinceramente si además de empezar tarde, tenemos que parar por una lesión muscular, podemos quedarnos un año en blanco. Y eso es más complicado de recuperar.

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